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Las herramientas CRISPR también pueden ser utilizadas para detectar y destruir virus de ARN como SARS-CoV2. Esta aplicación tiene sentido, ya que las aplicaciones CRISPR derivan precisamente de un sistema bacteriano que actúa para defender las bacterias de las infecciones víricas.
Tal y como resalta Lluís Montoliú en un reciente post de Naukas, una posibilidad de utilizar CRISPR contra el coronavirus sería aprovechar un sistema CRISPR de edición del genoma dirigido a ARN, para modificar el genoma del virus y alterar genes relacionados con su virulencia. Con esta estrategia, el virus quedaría desarmado y pasaría a ser inofensivo.
Otra opción más directa sería atacar y destruir el genoma del virus, aproximación que ya se planteó hace unos meses para hacer frente a otros virus, con resultados prometedores, al menos en cultivo celular.
Hace menos de un año, un equipo de Investigadores del Instituto Broad demostró que el sistema CRISPR podía utilizarse para atacar virus de ARN. En esa ocasión el equipo introdujo las instrucciones de la enzima Cas13 en cultivos de células humanas junto a ARNs guía específicos dirigidos frente a virus de ARN y observaron una reducción en la carga viral y la capacidad infectiva de los virus. Los investigadores dieron un paso más allá y combinaron esta estrategia con SHERLOCK, creando una herramienta antiviral para detectar y eliminar virus denominada CARVER (de Cas13-Assisted Restriction of Viral Expression and Readout, en inglés).
Si bien el Instituto Broad fue el primero en demostrar la efectividad de las herramientas CRISPR frente a los virus de ARN, el primer método para utilizarlas frente al coronavirus SARS-CoV-2 ha sido desarrollado en la Universidad de Stanford. Un equipo de investigadores dirigidos por Stanley Qi han diseñado PAC-MAN (de Prophylactic Antiviral CRISPR in huMAN cells, o CRISPR antiviral profiláctico en células humanas).
